miércoles, 8 de mayo de 2013
Otra vez tu...
Que familiar esta sensación, cuando comienzan poco a poco a cambiar las caras, los días, los sueños, mientras lentamente te vas marchando. Te vas con un adiós y un gracias por todo antes de tu peculiar portazo a la puerta cuando te enfadabas...No pasaban ni dos minutos cuando volvías a tocar, con los ojos encharcados en ese mar de lágrimas al que ambos temíamos.
Fueron pocas y se me antojan 300 noches las que mis dedos tapaban tus labios para que no pronunciaras esas palabras que hacían tanto daño, prefería tenerte a mi lado aunque no dijeras nada...
No se si habrás sido tu o el culpable he sido yo, quizás he cometido el peor error que puede cometer un hombre, el no saber hacer feliz a la mujer que tiene a su lado, pero lo único que se es que tengo miedo de que no sonrías, de que no tengas a alguien para que te abrace antes de irte a trabajar por las mañanas.
Ahora eres tu la que se lleva mis labios en tus dedos, te escribo desde nuestro rincón favorito con mi nueva compañera, se llama soledad y me ha abrazado fuerte, piensa quedarse un tiempo en casa...
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario