martes, 11 de junio de 2013

Carta a un amor perdido...Todos alguna vez hemos pasado por esto. Solo que unos pocos lo decimos....

Como va tu vida por allí, me gustaría ver como te ilumina el atardecer. Háblame al oído, aunque sea en la distancia y acércate lo más posible para que pueda notar el dulce comienzo de tu voz. 
Desde aquí deseo que te vaya bien cerca de quien estés, pero he de confesar que yo te imaginaba junto a mi, descubriendo el sol que tanto nos gustaba, cuando reíamos y la complicidad era el arma perfecta para luchar contra cualquier cosa. Nos pasábamos horas y horas hasta que acabábamos despidiendo a los pájaros para dar paso a la noche entre copas.
Me daban ganas de coger cientos de aviones pero al final era el mismo recuerdo el que consumía mi tiempo y terminaba perdiendo el vuelo. Prometí que nadaría mil mares cogiendo aíre de las suaves burbujas que me recordaban el tacto que tenía tu cara, pero nunca sabía a donde ir...Perdón.
Así ha ido pasando el día a día , el tiempo va haciendo su trabajo y el olvido como siempre dejándose llevar..
Sin embargo, hoy fui a coger el último tren, pero la niebla ha nublado el camino a seguir y entonces he entendido que quizás en el destino esta escrito que dentro de poco se me olvidará recordarte. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario