A veces cuando menos lo esperas, de una sola mirada....Surgen las mejores cosas.
Casi sin datos, con solamente el recuerdo de tu caminar y tu sonrisa por bandera, de mesa a mesa mientras tu pelo baila al son de la música que de fondo crea un mundo donde de repente me vi contigo, así...sin apenas saber de ti.
El tiempo anclaba deteniéndose en un mar tranquilo, lleno de barquitos de papel con las preguntas que me hacía esperando que alcanzaran algún puerto. Desde la distancia era como si pudiera oírte, hasta era capaz de escuchar tu silencio, la melodía de tu piel, lo que tus ojos decían y lo que tus labios callaban.
Me convertí en un momento en ti y encontré mil razones para admirarte, salí de aquel rincón de sueños con ganas de volver a encontrarte...
Esa noche dormí con la esperanza de volver a soñarte, esta vez con los ojos cerrados.....
10:45...desperté, miré en mi pecho y ahí no estabas, intenté llamarte y fue el silencio quien me dijo tu nombre..
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